lunes, 17 de noviembre de 2014

El perdiguero de Burgos


Fuente: http://www.latiendadecaza.com/perdiguero-
burgos-p-1006.html
En The History of the King´s German Legión, por el Mayor Ludlow Beamish´s, aparece  " la existencia de una raza de perros de caza, en esta zona, que se crían con el nombre de Perdigueros de Burgos´´.
El capitán Schwertfeger en Hannover (1907) en su libro Geschichte der Koniglich Deutsch Legión, cita así mismo la raza de Perros de Burgos como: ``regalos y presentes de los patriotas de aquellas tierras de Burgos´´ y da esta descripción: ``Fuertes de cuerpo y cabeza; blancos y marrones, con manchas y pecas". Estos ejemplares fueron trasladados a Alemania, su número es desconocido.
Muchos años después, en la Guerra Civil Española (1936) numerosos ejemplares de la raza fueron llevados, pagados a precios ridículos, a Alemania. La Legión Cóndor llevó a centroeuropa aviones enteros de perros, que con anterioridad habían venido a traer material de guerra.
Este suceso que sería difícilmente constatable, sobre todo por la negativa alemana de admitirlo, es completamente cierto y tiene un testigo de excepción. El coronel Raúl García Bengoechea, en aquella época se encontraba restableciéndose en la capital de la zona nacional y vio, personalmente, como se desarrolló esta emigración. Se compraban hembras adultas, preñadas y cachorros, al igual que machos.
No se puede precisar el numero de perros que los alemanes importaron, pero es de suponer que fueron muchos y de los mejores, la guerra, por una u otra circunstancia, fue un golpe brutal para la raza.
El trasiego de perros a centroeuropa después de la guerra, continuo durante varios años, incluso hasta el año 1960, hacia Alemania e Italia, como retemple de sangre para otras razas. (Simpósium sobre las Razas Caninas Españolas, Universidad de Córdoba 1982, pág. 361 a 367).

Don Eduardo de Benito Ruiz, en uno de los libros prácticos de los perros de caza, dedicado al Braco Alemán, nos dice que algunos autores alemanes afirman que el kurzhaar desciende del Perdiguero de Burgos, en tanto que otros niegan este parentesco.
El uso que se le dio responde a la estrategia bélica organizada por la cúpula nazi, fundamentada en la cría y entrenamiento masivo de perros de guerra, esquivando las restricciones impuestas por el Tratado de Versalles y bajo  la excusa de un futuro uso policial. En este programa tuvo una activa presencia Max Von Stephanitz quien participó en varios centros de cría intensiva de pastor alemán, donde se llegaron a adiestrar a más de doscientos mil animales, convirtiéndose en el mentor principal de la raza ante las máximas autoridades nazis. 
En España, la Cruz Roja española creó una unidad canina sanitaria pocos años antes de la Guerra Civil que desfiló por el paseo de la Castellana el 14/04/1936, durante la celebración del quinto aniversario de la II República. Participaron el grupo de ambulancias de Madrid y la ambulancia del comité local de Segovia, la sección ciclista [...] y el grupo de perros sanitarios [...].
Durante la conmemoración y en el momento de desfilar la Cruz Roja ante la presidencia del Consejo se produjo un herido grave de un disparo. Fuente Hemeroteca del diario ABC.
Asi mismo, entre Francia y España  y a lo largo de los Pirineos se utilizaron perros espía o estafeta para el envío de mensajes, manejados por agentes del espionaje republicano y nacional, como también perros contrabandistas que eran usados para transportar el estraperlo.
Una novela, en la que uno de sus protagonistas es un perro, "Campeón" y que se sitúa durante el final de la República y el desarrollo de la guerra civil, es "Pacto de Lealtad" de Gonzalo Giner. Ed. Planeta. 637 páginas.

 http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1936/04/15/024.html
Fuente: Pacto de Lealtad de Gonzalo Giner. Nota del autor. Pag 626-627.

sábado, 25 de octubre de 2014

¿LA GRIPE ESPAÑOLA?




El nombre de gripe


El término de gripe comenzó a usarse a partir de 1880. En el S. XVI se la conocía con el nombre de fiebre catarral. En 1557 hubo una epidemia de fiebre catarral en el Sur de Europa que se repitió en 1580. A partir de aquí aparecen epidemias de fiebre catarral cada 10 o 20 años. En el S. XIX ya no se habla de fiebre catarral sino de influenza (nombre italiano). El nombre de gripe deriva del alemán grupen, que significa temblar de frío.

En España, que ya había padecido la gripe en el invierno de 1889 a 1890 (origen en Asia Central, mayo de 1889) se la bautizó con el nombre de Trancazo, dados los fuertes dolores musculares que conllevaba la enfermedad y que, según decían, se asemejaban a los padecidos tras ser molidos a palos. Entró por Barcelona y Málaga para extenderse rápidamente. Galdós ha dejado testimonio de su impacto en la sociedad madrileña en su obra "La Gripe en Madrid", Obras inéditas.

Qué es la gripe

Es una infección de las vías respiratorias causadas por un virus. Es una enfermedad endémica que se conoce desde el S.XVI y que afecta con mayor o menor virulencia , dependiendo de la resitencia inmunológica que frente al virus tenga la población. Suele ser epidémica  y la mortalidad que conlleva se debe a posibles complicaciones infecciosas, como neumonías o bronquitis.
Las frecuentes variaciones genéticas que experimenta el virus cada 10-15 años hacen de él un enemigo difícil de contrarrestar. 
Se transmite por contagio interhumano, apareciendo los primeros síntomas al cabo de uno o dos días.

Origen de la gripe de 1918


Parece ser que los primeros casos aparecieron en uno de los campamentos militares establecidos en Kansas, el 4 de marzo de 1918, entre soldados del ejército norteamericano que esperaban acuartelados su traslado a Europa, tras el comienzo de la I.G.M. En EEUU causó unos 600.000 muertos. Más de un millón de ellos llegaron a Francia, por lo que a las pocas semanas el virus gripal ya había invadido los puertos franceses. 

La razón de que la peor pandemia de la historia se denominara gripe española es que España no estaba alineada en la Gran Guerra, y por tanto la prensa española era la única que informaba sobre la ola de enfermedad y muerte que afectaba a medio mundo; en los demás países, la censura impuesta por los altos mando de la contienda impedía airear unas noticias tan desmoralizadoras para las tropas y sus apoyos civiles.

Causas

En la virulencia de la epidemia gripal de 1918 se unieron varios factores:
  • La mutación del virus gripal de ese año. Existe la teoría de que fue el resultado de una recombinación genética entre un virus animal, concretamente la virus porcina, y otro humano, ante la cual la memoria inmunológica de la humanidad era inexistente. Aparte de las complicaciones pulmonares, esta gripe afectaba especialmente al sistema neurológico, provocando la llamada encefalitis de Von Economo.
  • La Gran Guerra (IGM) extendió el virus ràpidamente. Más de un millón de soldados noteamericanos llegaron a Francia. Una vez aquí, la expansión mundial de la gripe fue muy sencilla. Los transportes masivos exigidos por la guerra estimularon el tránsito de hombres y mercancías, con lo que barcos y ferrocarriles se convirtieron en vías de transmisión. Los enfermos fueron miles en el ejército aliado, contagiados por los soldados norteamericanos que llegaban a Francia, pero también traspasó el frente a causa de los prisioneros, y acabó afectando con igual virulencia al ejército alemán. Fue tal el número de bajas entre los contendientes que, en muchos frentes, tuvieron que aplazarse las operaciones militares.
  • Los graves problemas alimenticios que sufrían gran parte de las poblaciones.
  • Las limitaciones que aún tenía la medicina a principios del S. XX.
Contexto histórico de España en 1918.

El año de 1918 fue el primero del llamado Trienio Bolchevique. Inflación, escasez e carbón, alimentos y medicamentos provocaron un gran malestar social, plasmado en cientos de huelgas. El campo sufría aún más esta situación, lo que suscitó una masiva emigración hacia las ciudades, contribuyendo a aumentar el contagio.

En el ámbito político, la crisis de los dos grandes partidos (El Liberal y el Conservador) era cada vez mayor, tanto que Alfonso XIII amenazaba con abdicar y la sombra de un golpe militar era cada vez más patente. El gobierno de concentración, presidido por Maura, que había llegado al poder esa primavera, despertando grandes expectativas al amnistiar a los implicados en la huelga de agosto de 1917, se vio desbordado por el problema añadido de la epidemia. Sin saber que hacer trataron de minimizar su importancia, confiando en que pronto pasaría, por lo que rechazaron decretar el estado de alarma en la capital, porque obligaría a suspender las fiestas, creando un mayor quebranto anímico y económico.

Los médicos no ayudaron mucho. Sabían que el responsable era un microbio, pero desconocían un tratamiento efectivo. Los tratamientos recomendados eran diversos y, en general, inútiles. Aparte de reposo y aspirinas, se prescribían purgantes, quinina, café, caramelos, ajos, fumar, cerveza, yodo y, sobre todo, mucho ron y coñac. Era muy común que el enfermo estuviese bien tapado y encerrado en su habitación, en donde recibía a la familia y amigos mientras todos bebían coñac y fumaban.

Las oleadas que llegaron a España
  • La primera oleada llegó en mayo de 1918 en los trenes que transportaban obreros españoles y portugueses de regreso de Francia, afectando, sobre todo a Extremadura, Madrid, Andalucía y puntos de Castilla y León. En la capital coincidió con las fiestas de San Isidro cuyos festejos, con gran participación popular, favorecieron el contagio. Sus efectos fueron tan importantes que Correos y Telégrafos suspendió sus servicios y hubo de anularse gran parte de los espectáculos programados para la festividad del patrono. Los cuarteles, con su hacinamiento y sus deficientes condiciones higiénicas, se convirtieron en los focos más virulentos de la gripe. Los convulsos sucesos internacionales (guerra civil en Rusia, ofensivas del frente occidental, hundimientos de decenas de buques por parte de submarinos alemanes...) desviaron la atención de la opinión pública sobre la enfermedad. Por ello, hasta el 31 de mayo, casi cuando ya había desaparecido, no se abordó el tema en las Cortes. El ministro de gobernación, mientras rechazaba el apelativo de gripe española, minimizó su alcance. Si embargo sus efectos fueron terribles porque el 25% de los españoles enfermó, muriendo no menos de 70.000 personas. Por suerte, el buen tiempo ayudó y a finales de junio la gripe había desaparecido. El propio Alfonso XIII enfermó entre mayo y julio de 1918.
  • Segunda oleada, septiembre de 1918. En algún momento del verano de 1918 el virus debió sufrir una mutación,o un grupo de ellas, que lo convirtieron en el agente letal más temible de la historia. Según las reconstrucciones históricas utilizadas hasta la fecha, el primer caso de esa segunda oleada, que sembró la muerte por medio planeta, se registró el 22 de agosto de 1918 en Brest, el puerto francés por el que entraban la mitad de las tropas norteamericanas que se incorporaban al conflicto que estaba asolando el continente europeo. En septiembre de 1918 la gripe regresó a España. El ambiente político y social también había empeorado y la violencia en las calles era constante. El otoño empezó con una larga huelga de panaderos, a la que siguió la de cocheros y la de carteros. El rebrote gripal fue una reedición de la que apareció en Boston, desplazándose rápidamente a los puertos de Francia y África arrastrada, otra vez, por los movimientos de tropas. Una vez más, la entrada de la gripe se produjo a través de los trenes, a través del medio millón de españoles que regresaban de la vendimia francesa y los soldados portugueses repatriados tras la guerra. Coincidió, también, con el relevo de reemplazo militar en España, con lo que los cuarteles se convirtieron en receptores y difusores de la gripe. Esta oleada se ensañó con provincias apenas afectadas por la primera y que, por tanto, no estaban inmunizadas. Almería, Orense, Zamora, León, Burgos y Soria perdieron el 1,5% de la población. En cientos de pueblos pequeños los enfermos quedaron sin asistencia por muerte o huida de los médicos y los cadáveres se quedaban sin enterrar. Un ejemplo de esta situación fue la de Medina del Campo, enclave vallisoletano donde los trenes rumbo a Portugal cambiaban de vías, sufrió especialmente el azote. Los portugueses llegaban enfermos y hacinados y pronto contagiaron a la población. Se prohibió que se apeasen, pero fue peor: morían como animales en los mismos vagones. El pueblo estaba desbordado y el Ministerio de Gobernación tuvo que aplicar medidas especiales. De sus 6.000 habitantes, 5.200 enfermaron y 420 murieron. En Barcelona, enfermó la mitad de la población, unas 100.000 personas, falleciendo unas 5.000.

Medidas aplicadas por el gobierno

En la primera fase el gobierno trató de minimizar su importancia, confiando en que pronto pasaría y, por tanto, descartando decretar el estado de alarma.

En la segunda oleada, la de septiembre, el ministro de Estado, Eduardo Dato, recurrió a la censura para evitar la alarma, negó la epidemia el 17 de septiembre, pocos días antes de enfermar. Al día siguiente, el propio Antonio Maura tuvo que reconocer su existencia. Semanas más tarde, una hija suya fallecía en Solares (Cantabria).
Una vez aceptada la evidencia, se adoptaron medidas llamativas. Entre ellas:

  • suspender las fiestas populares.
  • sacrificar los perros vagabundos.
  • regar las calles con desinfectantes.
  • retrasar el inicio del curso escolar.
  • ordenar que los transportes públicos circulasen con las ventanillas abiertas.
  • retirar los excrementos humanos de las vías férreas.
  • fumigar con zotal a todos los pasajeros de los trenes.
  • regular el tránsito de ganado por las ciudades.
  • clausurar pozos negros.
  • prohibir la compraventa de ropa usada......
A la iglesia se le pidió restringir los servicios religiosos, evitar que se paseasen imágenes por las calles y que se besasen estolas, imágenes y relicarios.

Entre las medidas más trascendentes estaba la del ayuntamiento de Barcelona que ordenaba, en su plazo de seis meses, la construcción obligatoria de un retrete en cada vivienda, en vez de uno por rellano, como hasta entonces estaba estipulado.

El resultado fue escaso debido a que cada provincia, a través de una Junta Provincial de Sanidad, tenía autonomía para aplicar las medidas. Pero la mayor parte de ellas no se atrevían, por miedo a disturbios, a prohibir las fiestas o las concentraciones populares. Además, sobre ellas recaían las presiones de patronales, sindicatos e iglesia que no querían ver alterada la vida normal por miedo a ver paralizados sus negocios, perder sus trabajos o su influencia social. Así, obispos como el de Zamora o el de Valladolid organizaban actos multitudinarios religiosos para pedir a los santos por el fin de la epidemia, amenazando a las autoridades con la excomunión si éstas se atrevían a prohibirlas.

Por ello, hasta el 27 de septiembre, nadie se atrevió a decretar oficialmente el "estado de epidemia". Tal paso lo dio la Junta de Valladolid, cuando en ese día ya se contabilizaban 11.000 enfermos. En su decisión pesó que hubiera varios médicos enfermos de gravedad, cuyas viudas no tenían derecho a cobrar pensión del estado si fallecían sin haberse declarado la epidemia. El decreto permitió cerrar cines, colegios, teatros, bailes, mercados, iglesias y prohibir toda fiesta. Varias provincias la imitaron, pero otras nunca declararon el estado de epidemia.

Cuando el 23 de noviembre se pudo, por fin, debatir el tema en las Cortes, los diputados socialistas Besteiro y Largo Caballero denunciaron el atraso de la asistencia médica, así como las nefastas condiciones de vida de la población. Pero la epidemia ya había remitido y la vida había vuelto a la normalidad. A pesar de ello, Maura pagó la factura de la gripe abandonando el poder.

El balance de esta segunda oleada fue aterrador: el 15% de la población resultó afectada, menos que en primavera, pero los muertos fueron más, 170.000.

Una tercera oleada apareció en enero de 1919, irradiándose a partir de Marsella provocando la muerte de 25.000 españoles. Un cuarto embate, en 1920, volvió a atacar España y dejar 20.000 muertos.

Aquella plaga que se desencadenó en la primavera de 1918 llevó a la tumba a cerca de 40 millones de personas. En España sus repercusiones fueron espantosas pues murieron 300.000 personas, aunque las cifras oficiales redujeron las víctimas a sólo 147.114. Las defunciones superaron a los nacimientos y se produjo un claro descenso demográfico. 

España también exportó la gripe a Hispanoamérica por medio de sus barcos. Allí fue llamada irónicamente "la despedida de Colón" o "El beso de la raza". Episodio especialmente dramático fue el del buque Infanta Isabel que zarpó de Vigo con emigrantes gallegos rumbo a América y llegó a Canarias el 3 de octubre de 1918, con la bandera negra y amarilla, señal de enfermedad contagiosa a bordo. Fueron ingresados en el Lazareto de Gando los 370 supervivientes (24 pasajeros habían muerto en el viaje). Fueron vigilados por soldados durante 44 días, falleciendo al final de esta cuarentena 51 recluidos. Una vez desinfectado, el barco regresó a Vigo con más pasaje, volviendo a aparecer 15 nuevos casos graves en el trayecto.










jueves, 2 de octubre de 2014

jueves, 18 de septiembre de 2014

La expulsión de los moriscos Felipe III, 1609

Pintor Juan Pantoja de la Cruz
Fuente:
http://www.friendsofart.net/en
/art/juan-pantoja-de-la-cruz/duke-of-lerma
En la Península Ibérica podemos hablar de la presencia de la religión islámica entre los siglos  VIII y XVII en que dicta el primer bando de expulsión de los últimos descendientes de los musulmanes de la península ibérica. Junto a los musulmanes existían también judíos, mozárabes y muladíes y en los nacientes reinos cristianos los mudéjares.

Los mudéjares eran aquellos musulmanes que, a medida que avanzaban los reinos cristianos, permanecieron en los estados cristianos. En ellos, inicialmente, conservaban sus derechos de culto religioso, lengua y demás costumbres.

Los mozárabes eran aquellos que mantenían la religión cristiana en territorio musulmán. Esto era tolerado por la propia ley musulmana que concedía a estos  una amplia autonomía: mantenimiento de su religión, su propia organización jurídica (leyes) y política a cambio del pago de un impuesto especial. Si bien se les prohibía el proselitismo.A mediados del S. X estaban ya muy arabizados (hablaban árabe y no latín, tenían sus propios herenes...).

Los muladíes eran antiguos cristianos que terminan convirtiéndose al Islám, lo que suponía el reconocimiento de los mismos derechos que los musulmanes. Vivían en barrios propios y se dedicaban principalmente a la artesanía. A partir del s. IX reclamarán una mayor presencia en el reparto del poder. Las principales sublevaciones se produjeron en Toledo, Zaragoza, Mérida, Lisboa, Huesca y Barcelona. La más virulenta fue el motín del arrabal de Córdoba y que generará, tras ser aplastada, la primera deportación de los andalusies.

Los moriscos:  su denominación alcanzará a todos los musulmanes que, tras la política de conversión forzosa del Cardenal Cisneros a partir de 1499 y la represión que siguió a las rebeliones de aquellos en el reino de Granada, optaron por la conversión para tener mejores condiciones. Las rebeliones en el reino de Granada llevó a los RRCC a promulgar la Real Cédula del 12 de febrero de 1502 por la que se obligaba a todos los mudéjares de la Corona de Castilla a escoger entre la conversión al cristianismo o el destierro. La inmensa mayoría optó por la conversión. A partir de este momento los mudéjares castellanos pasaron a conocerse como moriscos. A partir de aquí se añadirían nuevas medidas que tenían como objetivo la eliminación de su cultura: uso de su vestimenta, forma de sacrificar a los animales, uso del árabe.... En la Corona de Aragón será Carlos I quien obligue a los mudéjares a convertirse al cristianismo.

Autor Juan Pantoja de la Cruz
Fuente: Museo Nacional de Arte de Cataluña.
A mediados del S. XVI la aparición del imperio turco y el fracaso de la asimilación de los moriscos, junto con el problema de la piratería berberisca, llevó a Felipe II a aprobar la Pragmática del 1 de enero de 1567 que prohibía todos los elementos distintivos de la cultura morisca: lengua, vestidos, ceremonias de culto....Esto provocó la rebelión de las Alpujarras que finaliza en 1570 con la deportación de estos a otros lugares de Castilla para lo que fueron reunidos en sus pueblos respectivos y conducidos a los centros de agrupamiento de las siete zonas en que fue dividido el reino de Granada, siendo recluidos en el interior de hospitales e iglesias.

A principios del S. XVII España contaba con 325.000 moriscos (4%) sobre un total de 8 millones. El 9 de abril de 1609 el rey  Felipe III, bajo el gobierno del Duque de Lerma,  aprobó el decreto de expulsión de los moriscos de Castilla. Unos meses después, en septiembre de 1609, se dio el bando de expulsión de los moriscos de Valencia. Meses más tarde, en abril de 1610, se dio la orden de expulsión de los moriscos de Aragón y Cataluña. Los representantes del reino de Murcia  en las Cortes revindicaron la permanencia de los moriscos en España debido a su integración religiosa y social. El monarca estableció en 1610 una excepción temporal con los moriscos de Murcia. En 1613 Felipe III optó definitivamente por la expulsión de los moriscos del reino de Murcia.

Autor: Diego Rodríguez de Silva y Velázquez
Fuente: Museo Nacional del Prado

El total de moriscos expulsados de España fue de 272.140 que supondrían el 4.3% de la población. Es como si en la actualidad, con poco más de 46 millones, se expulsara a casi dos. De la Corona de Castilla 90.142, el 1,61%, de una población total de 5.598.000. También fue mínima la repercusión en Cataluña: 3.716 moriscos sobre un total de 364.00 habitantes, el 1,02%. La expulsión sin embargo produjo la ruina económica de Aragón y Valencia donde la población morisca constituía una parte importante de la población.

Para justificar el bando de expulsión, la monarquía los acusó de herejes y alegó que los moriscos suponían un peligro para el país por la posibilidad de que se aliasen con los otomanos de Estambul o con los berberiscos del norte de África; pero la realidad es que su salida es la consecuencia de un fracaso pastoral. La Iglesia no fue capaz de convertirlos totalmente y por eso apoyó la decisión del monarca. Se intentaba, así, acabar con el pensamiento crítico que hacía tiempo corría por Europa sobre la discutible cristiandad de España dada la permanencia de algunas minorías religiosas. Culminaba así el proceso homogeneizador que había comenzado con la expulsión de los judíos.

Además la expulsión se produjo en un momento propicio cuando se necesitaba una victoria fácil y compensatoria de la larga contienda con los protestantes rebeldes holandeses y en medio de una crisis económica de la que se acusaba a los moriscos. El Islam era el enemigo y fácil de vencer en la península. A ello pudo contribuir el misticismo y la manía hidalga de la pureza de sangre  que impregnó la sociedad de la España Barroca.

 Texto de Cervantes:
 Coloquio de los Perros
"Y, como no había allí altercar sobre tanto más cuanto al salario, fue cosa fácil hallar el morisco criado a quien mandar y yo amo a quien servir. Estuve con él más de un mes, no por el gusto de la vida que tenía, sino por el que me daba saber la de mi amo, y por ella la de todos cuantos moriscos viven en España.»
¡Oh cuántas y cuáles cosas te pudiera decir, Cipión amigo, de esta morisca canalla, si no temiera no poderlas dar fin en dos semanas! Y si las hubiera de particularizar, no acabara en dos meses; mas, en efecto, habré de decir algo; y así, oye en general lo que yo vi y noté en particular de esta buena gente.
»Por maravilla se hallará entre tantos uno que crea derechamente en la sagrada ley cristiana; todo su intento es acuñar y guardar dinero acuñado, y para conseguirle trabajan y no comen; en entrando el real en su poder, como no sea sencillo, le condenan a cárcel perpetua y a oscuridad eterna; de modo que, ganando siempre y gastando nunca, llegan y amontonan la mayor cantidad de dinero que hay en España. Ellos son su hucha, su polilla, sus picazas y sus comadrejas; todo lo llegan, todo lo esconden y todo lo tragan. Considérese que ellos son muchos y que cada día ganan y esconden, poco o mucho, y que una calentura lenta acaba la vida como la de un tabardillo; y, como van creciendo, se van aumentando los escondedores, que crecen y han de crecer en infinito, como la experiencia lo muestra. Entre ellos no hay castidad, ni entran en religión ellos ni ellas: todos se casan, todos multiplican, porque el vivir sobriamente aumenta las causas de la generación. No los consume la guerra, ni ejercicio que demasiadamente los trabaje; róbannos a pie quedo, y con los frutos de nuestras heredades, que nos revenden, se hacen ricos. No tienen criados, porque todos lo son de sí mismos; no gastan con sus hijos en los estudios, porque su ciencia no es otra que la del robarnos. De los doce hijos de Jacob que he oído decir que entraron en Egipto, cuando los sacó Moisés de aquel cautiverio, salieron seiscientos mil varones, sin niños y mujeres. De aquí se podrá inferir lo que multiplicarán las de éstos, que, sin comparación, son en mayor número.» 

Si quieres leer el bando de expulsión de los moriscos de Valencia, aquí tienes el enlace a la página donde encontrarás un apartado de documentación complementaria que lo recoge. Enlace a Kairos. Enseñanzas. Bachillerato. La Edad de Oro.
Fuente: http://www.musulmanesandaluces.org/hemeroteca/101/100%20preguntas%20sobre%20la%20expulsion%20de%20los%20moriscos.htm. Estupenda por su sencillez y concisión. Plantea 100 preguntas a las que da respuestas breves.
Fuente:  http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_los_moriscos
Fuente: http://elpais.com/diario/2009/04/10/andalucia/1239315733_850215.html
Fuente: http://www.abogae.com/la-expulsi%C3%B3n-de-los-moriscos-de-espa%C3%B1
Fuente: ehttp://www.patrimonioculturaldearagon.es/documents/10157/d8fdc9e6-7153-43d5-8c44-bbe9d0f46de1
El siguiente vídeo nos ofrece una información muy completa sobre los moriscos.
https://www.youtube.com/watch?v=kWqIxgD4-CQ&list=PLC82063DE5C6685BF&index=8
http://www.losmoriscos.es/ contiene mapa de distribución de la población morisca,  memoria oral y archivos originales.
Página de la Comunidad Valenciana con la recreación y enlaces sobre la expulsión de los moriscos en el reino de Valencia.  tiene poca duración. Enlace http://www.adarveproducciones.com/Video_documental_expulsion_moriscos_Reino_Valencia_Comunidad_Valenciana.html
Interesante la evolución política de la zona de Murcia durante la E.Media y la expulsión de los moriscos del valle de Ricote. Enlace a Región de Murcia digital.
Interesante sobre sobre la expulsión de los moriscos en Aragón. Enlace a gobierno de Aragón. Departamento de política territorial. Justicia interior. Documentos.Los moriscos en la Ribera Baja del Ebro.



lunes, 18 de agosto de 2014

LA NUEVE

 "Los españoles republicanos que liberaron París"


La novena compañía, dirigida por Raymond Dronne, de la II División blindada del general Leclerc, fue conocida como la NUEVE. En ella las órdenes se daban en español y los hombres llevaban, al lado de la insignia de la Francia libre, la bandera de la España republicana. Su misión era la de ser avanzadilla de las tropas. De los 160 hombres que la componían, 146 eran españoles. 

La mayoría tenía menos de 20 años cuando en 1936 cogieron por primera vez las armas para defender la república española. Tras la caída de esta, más de 500.000 personas cruzaron los Pirineos, de ellos 150.000 soldados republicanos, para ir a parar a lo que se ha llamado "campos de retención", más de 60 en Francia, cerrados por barreras de alambre de espino, con hambre, frío, piojos y sarna, y custodiados por las tropas coloniales senegalesas que tiraban a matar. Sobre los campos de concentración franceses a los que fueron a parar los españoles que huyeron durante la guerra civil puedes visitar la página  "Todos los rostros". Ofrece información e imágenes. Enlace a "Todos los rostros: Los campos de concentración franceses"

En vísperas de la II Guerra Mundial, miles de estos refugiados (unos 10.000 ) se incorporaron a la legión extranjera, para luchar contra el fascismo. Otros se incorporarán a compañías de trabajo y participarán en la construcción de la línea Maginot. La disyuntiva era volver a España o incorporarse a la legión. Así es como los republicanos españoles continuaron en la lucha al lado de los franceses y de las fuerzas aliadas.

Gran parte de estos, tras la firma del armisticio por parte del gobierno francés el 17 de junio de 1940, terminarán en el campo de concentración de Mauthausen, al estar privados del estatuto de prisioneros de guerra. En Londres el general De Gaulle hará un llamamiento a continuar el combate. Pocos oficiales y soldados decidirán seguirlo. Entre ellos 300 legionarios españoles.

Tras la campaña de Túnez, los soldados españoles abandonan en masa sus unidades en la legión para unirse al general Leclerc en las playas argelinas. Es el momento del nacimiento de la compañía conocida como la Nueve porque la mayor parte de sus miembros, 150, eran republicanos españoles. Fue Leclerc quien confió a Dronne la dirección de esta unidad constituida por voluntarios españoles. Había anarquistas, socialistas y republicanos moderados, todos contrarios a Franco y al fascismo.

Cuando el 24 de agosto las defensas alemanas obligan a Leclerc a detenerse a pocos kilómetros de París, este lanza en avanzada a la novena compañía, cuyas semiorugas (half track) tienen nombres como Guadalajara, Brunete, Ebro, Santander, Teruel . Esta compañía alcanza el ayuntamiento de París por la Porte d´Italie en plena revuelta de la resistencia francesa. Fue también esta compañía quien recibió como prisionero al general Von Choltitz.

Al día siguiente, los aliados desfilaron por París. Detrás de De Gaulle estaba esta compañía. De sus 150 miembros iniciales sólo sobrevivieron 16.

Cuando Alemania fue derrotada (8 de mayo de 1945) y de Gaulle dijo que la guerra había terminado, todos los de la novena consideraron que aquello era una traición. Habían luchado contra el fascismo y este estaba vivo en España con Franco.

Fuentes:
Vídeo de RTVE sobre la Nueve. http://youtu.be/sCTzkiBmMFU
Libro de Evelyn Mesquida, periodista alicantina, "La Nueve. Los españoles que liberaron París".
Novela de Carmen Amoraga, "El rayo dormido". Ediciones Destino, S.A. 2012.Barcelona. Enlace a la novela. http://www.quelibroleo.com/el-rayo-dormido.
Página dedicada a la memoria y recreación de la novena compañía. http://www.lanueve.net/inicio.php

martes, 15 de julio de 2014

MIGUEL SERVET: un aragonés que murió dos veces.

Miguel Servet, llamado también Miguel de Villanueva, Michel de Villeneuve o, en latín, Michael Servetus, su nombre auténtico era Miguel Serveto y Conesa, alias "Revés", nació en Villanueva de Sigena, Huesca, 29 de septiembre de 1511 y murió en Ginebra en octubre de 1553. Fue hijo de Antón Serveto, noble infanzón y notario del monasterio de Sigena, y de Catalina Conesa. Tuvo dos hermanos menores, Pedro, que continuó con la notaría paterna, y Juan, que fue ordenado sacerdote. Abandonó Aragón para ampliar sus estudios. Conocedor del latín, griego y hebreo, sus intereses abarcaron muchas ciencias: astronomía, metereología, geografía, derecho, medicina, anatomía, matemáticas y teología. Publicó numerosas obras aunque su fama se debe a su trabajo sobre la circulación pulmonar descrita en su obra "Restitución del Cristianismo".

Viajó por Europa donde entró en contacto con algunos líderes reformadores: Calvino, Lutero, Zwinglio, Ecolampadio, Melanchthon o Bucer los cuales criticaron a la iglesia de Roma por lo exagerado de sus rituales y manifestaciones artísticas, rechazaron algunos sacramentos, cuestionaron la jerarquía sacerdotal de los católicos, negaron la existencia del purgatorio y la transustanciación en la eucaristía, se opusieron a la infalibilidad del papa, al celibato de los sacerdotes y al culto a la Virgen y a los Santos y en base a ser los poseedores de la verdad evangélica persiguieron a todos los que fueron contrarios a sus ideas.

En Vienne en 1553  Miguel de Villanueva, siendo médico del arzobispo Pedro Palmier y prior de la cofradía de San Lucas, a la que estaban asociados los médicos de Vienne, fue acusado ante la inquisición católica de prácticas heréticas y de ser autor del libro Restitución del cristianismo. Se sospecha que detrás de la denuncia de un calvinista de Ginebra pudo estar CalvinoLa inquisición no podía permitir que este tipo de libros circulara por la cristiandad pues alimentaban espiritualmente a los herejes y protestantes. La llamada Reforma se estaba extendiendo por media Europa y amenazaba con manchar, para la inquisición, a la otra media. Es la Inquisición la que entiende que es garante de la fe, del dogma, de la verdad evangélica y de la interpretación correcta de la palabra de Dios y de sus Sagradas Escrituras. Miguel Servet se fugó de la cárcel de Vienne la madrugada del 7 de abril de 1553. La inquisición quemò la efigie de Servet junto con ejemplares de su obra. Reapareció el domingo 13 de agosto de ese mismo año en la ciudad de Ginebra. ¿Qué hizo, dónde estuvo escondido durante esos cuatro meses o por qué se presentó en la ciudad de Ginebra donde vivía su máximo enemigo, Juan Calvino? Son preguntas sin respuesta todavía.

¿Por qué Calvino fue su gran enemigo? Por las anotaciones muy críticas que hizo en los márgenes del libro que Calvino hizo llegar a Servet, titulado "Institución de la Religión Cristiana", publicado en 1536. Esto desagradó de tal forma a Calvino que declararía que si Servet ponía los pies en Ginebra no saldría vivo. Esta ciudad se regía por los principios de la reforma tal y como Calvino los había definido en sus Ordenanzas Eclesiásticas. Enlace a las Ordenanzas eclesiásticas.

Miguel Servet
Fuente:
http://saladehistoria.com/Biblioteca/wp-content/uploads/2011/11/Miguel-Servet.jpg
Durante el proceso que el pequeño consejo de la ciudad de Ginebra siguió contra Servet, el panorama en Europa para la reforma no es alagueño. María Tudor, la hija de Enrique VIII y Catalina de Aragón, se ha convertido en reina de Inglaterra en sustitución de su sobrina Juana, que apenas reinó diez días tras la muerte de Eduardo VI. María era una fervorosa católica. Sus primeras medidas de gobierno consistieron en liberar a los católicos presos en las cárceles de Londres, perseguir a los reformadores ingleses y proclamar que Inglaterra retornaría a la obediencia a la iglesia de Roma. La posible unión, mediante el matrimonio de esta con el príncipe Felipe, la existencia de un emperador católico en Alemania (Carlos V) y un rey católico en Francia podía suponer un golpe definitivo para el triunfo de la Reforma.

Fue condenado por la República de Ginebra, por orden del Consejo de la ciudad,, controlado por Calvino,(Enlace: biografía sobre Calvino), y  de las iglesias reformadas de los cantones de Zurich, Schaffhausen, Basilea y Berna,  cuando en ella predominaba la influencia de Calvino. La condena a muerte en la hoguera se hacía sobre la base de la existencia de una única verdad religiosa, la protestante, y por tanto se enviaba al cadalso a la libertad de conciencia y de expresión.

Calvino
Fuente:
El retablog
Se le consideró culpable de:
  • Herejía por haber escrito varios libros en los que negaba la existencia de la Trinidad y la naturaleza divina de Cristo, entre ellas la última Restitución del Cristianismo.
  • Por negar el bautismo de los niños.

Fue condenado a ser conducido, atado, al término de Champel donde sería amarrado a una estaca y quemado junto los ejemplares que se habían podido requisar  de las obras de Miguel Servet. Murió en Ginebra el 27 de octubre de 1553, recién cumplidos los cuarenta y dos años. Sebastián Castellio, uno de los cabecillas del partido libertino de Ginebra, contrario a la muerte de Servet, afirmó "Matar a un hombre no es acabar con una doctrina, es matar a un hombre"

Servet vivió en una época extraordinaria pero contradictoria. Fue una época de grandes avances científicos, de descubrimientos geográficos, de brillantes logros en matemáticas, medicina y astronomía. En la primera mitad del S. XVI se había dado la vuelta al mundo y se habían creado obras de arte asombrosas como las de Leonardo da Vinci o Miguel Angel Buonarroti. Pero también fue una época de enfrentamientos políticos (Paz de Westfalia)  y religiosos que supuso la persecución y muerte de miles de personas acusadas de brujería o de herejía tanto por católicos como por los protestantes.

En España y en otros países de Europa se ha erigido estatuas y han dedicado a su nombre calles, plazas y hospitales. El ayuntamiento de Ginebra decidió en el 2011, con motivo del quinto centenario de su nacimiento, colocar una estatura de Servet en bronce, copia de la de Annemasse (localidad francesa a ocho kilómetros de Ginebra), en la colina de Champel, donde fue ejecutado.

Una novela estupenda sobre la vida de Miguel Servet es la de José Luis Corral "El médico hereje". Ed. Planeta. Páginas 396. Ameno y de fácil lectura. Si quieres leer sobre el contenido de la obra, aquí tienes el siguiente enlace: http://www.hislibris.com/el-medico-hereje-jose-luis-corral/
http://imagina65.blogspot.com/2012/07/la-zona-de-los-nombres-miguel-servet.html

martes, 1 de julio de 2014

Fuente: Museo Nacional del Prado
Felipe II (1527-1598)

Los Gitanos con la dinastía de los Austrias y de los Borbones.

Los gitanos, también conocidos como bohemianos o egipcianos, entran en España por Cataluña a finales del S. XIV. Lo hacen en pequeños grupos de unos 50 a 100 miembros dirigios por un líder. En Aragón la primera noticia que se tiene es de 1425 en que Alfonso V de Aragón concede un salvoconducto al gitano don Juan de Egipto Menor para viajar por este reino acompañado de sus gentes.

El espíritu de Cruzada y de peregrinación existente en el momento de su entrada en España y su consideración como peregrinos hizo que en principio recibieran privilegios como: exención del pago de tributos al paso por la frontera, permiso de los reyes para ejercer la justicia en sus propios asuntos...

En España esta fase termina con los RRCC quienes dictan en 1499 la primera Pragmática en Medina del Campo contra los gitanos. En ella aparacen las razones que motivan esta. "Sabed que se nos ha fecho relación de que vosotros andáis de lugar en lugar muchos tiempos e años ha, sin tener oficios ni otra manera de vivir alguna, salvo pediendo lemosna, é hurtando, é trafagando, engañando e faciendovos fechiceros, é faciendo otras cosas no debidas ni honestas." Se amenazaba a los gitanos que anduviesen vagando sin oficio conocido con la expulsión

El objetivo de los RRCC, dentro de su política de unidad territorial e intento uniformizador,  es la sedentarización y la integración de los gitanos. Las penas en caso contrario son látigo la primera vez que fueran pillados, la segunda corte de orejas y en cualquier caso el exilio. 
Consiguió el asentamiento de algunos de ellos en las afueras de las afueras de los pueblos y ciudades, en las llamadas gitanerias. Pero el resultado fue escaso si tenemos en cuenta la cantidad de medidas posteriores.

En las Cortes de Toledo de 1525, en la de Madrid de 1528 y en las sucesivas de 1535 y 1538, también en Madrid, reinando Carlos I (1516-1556) se renueva la Pragmática de Medina del Campo.
Durante el reinado de Felipe II fue dictada la Pragmática de 1559 contra los gitanos de Castilla en la que se recordaba las de los RRCC y Carlos I. Su infructuosidad dio lugar a que las Cortes de Toledo del 30 de agosto de 1560 recordaran la necesidad de aplicar las pragmáticas anteriores.

En las Cortes de Monzón, que finalmente se celebran en Barcelona, en 1564 en la que Felipe II jura los fueros de la Corona de Aragón se recogen medidas contra los gitanos bajo el título De exilio Bohemianorum. En ella se establece que los gitanos mayores de 18 años que fueren hallados por el Reino con indumentaria o vida de gitanos se les aplicará la pena de galeras; y los menores de 18 años y mayores de catorce y las mujeres azotados y desterrados de todo el reino. 
Enlace al documento "De exilio Bohemianorum". A él hace referencia la novela de Luz Gabás "Regreso a tu piel" en su página 215 al introducir a un personaje llamado Cecila, gitana, a la que detienen para someterla al castigo del látigo como preveía el citado documento.

En la pragmática de 1566 se adscribía a los gitanos al grupos de "los vagabundos, ladrones, blasfemos, rufianes, testigos falsos, inducidores y casados dos veces y otras cosas....".

A lo largo del reinado de Felipe II, los gitanos sufrieron toda la gama de condenas que el Estado dispuso para castigar los delitos que se les achacaban. Además de las penas de destierro, azotes, vergüenza pública, entre otras, hay que destacar sobre todo las más utilitarias: minas de Almadén y galeras, ésta última la más habitual y temida. Los gitanos, desde 1539 comenzaron a formar parte del material humano que el engranaje estatal empleó para cubrir las necesidades de mano de obra no cualificada (por no ser necesaria), aunque sí barata.

En 1568 Felipe II prohibe a los gitanos ir a América.

En 1571 la Chancillería de Granada expedía una Real Cédula en la que, con el objetivo de armar las galeras que se encontraban en el Puerto de Santa María para la guerra contra los turcos (batalla de Lapanto) se permitía enviar a galeras a los reos sin sentencia firme. La Chancillería lo justificaba así: "hay muchos presos, que aunque están condenados a servir en las dichas galeras, so color que han apelado, dilatan sus causas, pareciéndoles que es mejor estar allí que ir a las galeras, porque tienen esperanza que podrán quebrantar la prisión y librarse ”, por lo que se ordenaba “que a los que estuvieren condenados o se condenasen a galera y hubieren apelado o apelaren de sus senten­
cias, se les notifique que dentro de seis meses contados desde el día de la apelación las concluyan, y que no lo haciendo así se depositarán en las dichas galeras”.

Poco más tarde, ante las pérdidas sufridas en la batalla de Lepanto, se volvió a ejecutar una medida similar a la anterior, aunque esta vez se generalizaba a todas las justicias del reino de Castilla, a modo de leva general, ordenándose por Real Cédula de 19 de diciembre de 1572 enviar “todos los forzados que de estos nuestros reinos, cárceles y tribunales de ellos se pudieren juntar sin embargo, respecto al colectivo gitano la leva iba más allá de los individuos condenado exclusivamente a galeras, pues argumentando cómo se tenía noticia de “que en estos reinos y en muchas partes de ellos no embargante lo que por leyes y premáticas viejas y nuevas está proveído cerca de los que se dicen gitanos, hay mucho número de ellos ”, se ordenaba taxativamente para que las justicias correspondientes “procuren con gran diligencia de prender y tener a buen recaudo los que en su jurisdicción y distrito hallaren ”. 

Al mencionarse específicamente a los gitanos, éstos se convirtieron en el objetivo principal de la redada, desencadenándose en consecuen­cia una auténtica caza de gitanos aptos para el remo. Por toda la geografía de la Corona de Castilla se empezaron a publicar bandos que incidían en su captura.

Desarrollada la redada en el invierno de 1571-72, se ordenó que sirvieran como forzados sin sueldo los que no estaban avecindados, y como buenas boyas (remero libre asalariado) con un pequeño sueldo los que no lo estaban. La cantidad total de gitanos que fueron a galeras fue de algo menos de un centenar, ante las dudas de muchas autoridades municipales y de las numerosas súplicas de los mismos condenados. 

En 1613 Cervantes (siendo rey Felipe III, 1598-1621) en su novela "La Gitanilla" describe a estos de la siguiente forma: "Parece que los gitanos y gitanas solamente nacieron en el mundo para ser ladrones: nacen de padres ladrones, críanse con ladrones, estudian para ladrones y, finalmente, salen con ser ladrones corrientes y molientes a todo ruedo, y las ganas del hurtar y el hurtar son en ellos como accidentes inseparables, que no se quitan sino con la muerte".

En 1633 Felipe IV (1621-1665) les prohibe, de nuevo, el uso de su lengua y de su traje, aunque afirma que los gitanos son españoles y no una nación extraña. Se les amenaza con la pena de muerte si no se van de España en un plazo de seis meses si no tienen un domicilio fijo en poblaciones de más de mil vecinos. Es la primera vez que se les amenaza con la pena de muerte. Sin embargo en 1637 los bancos de galeras siguieron demandando remeros, ante las nuevas necesidades bélicas, por lo que se acordó realizar una redada para capturar el mayor número posible de gitanos varones.
En 1717 una pragmática de Felipe V había fijado la residencia forzosa de los gitanos en un número muy determinado de ciudades y poblaciones - un total de 41 ciudades- con objeto de sedentarizarlos y asimilarlos. Fernando VI, en 1746, amplió la lista en 34 ciudades. 

En ese año (1746) el obispo de Oviedo con la ayuda del primer ministro de Fernando VI, el marqués de la Ensenada, diseñaron el plan para la desaparición de los gitanos, facilitada por la concentración de estos.  Se conoce como la "Gran Redada o prisión general de los gitanos". Ésta fue una persecución autorizada por Fernando VI y organizada por el marqués de la Ensenada en 1749 con objeto de arrestar y mermar a toda la etnia gitana. La idea era separar a las familias para que no tuvieran más hijos. El miércoles 30 de julio de 1749 a la una de la madrugada se inició la detención de los gitanos de forma simultánea en las diferentes ciudades en las que se concentraban. Tras el arresto, lo gitanos deberían ser separados en dos grupos: todos los hombres mayores de siete años en uno, y las mujeres y los menores de siete años en otro. Según el plan, los primeros serían enviados a trabajos forzados en los arsenales de la marina: Cartagena, Cádiz y Ferrol, necesitados de una intensa reforma para posibilitar la modernización de la Armada española, toda vez que las galeras habían sido abolidas en 1748. Más tarde en las minas de Almadén, Cádiz y alicante y algunas penitenciarías del norte de África. El grupo de las mujeres y niños menores de siete años serían ingresados en cárceles o fábricas. Terminaron en las ciudades de Málaga, Valencia y Zaragoza donde las mujeres tejerían y losniños trabajarían en las fábricas. La separación de las familias tenía como objetivo impedir nuevos nacimientos.

La operación se financiaría con los bienes de los detenidos, que serían inmediatamente confiscados y subastados para pagar la manutención durante su traslado, el alquiler de carretas y barcos para el viaje y cualquier otro gasto. Se detuvieron a casi 9.000 gitanos. Una novela relacionada con el tema es la de Ildefonso Falcones "La reina gitana" en la que a través de dos personajes, una negra libre cubana y una gitana del barrio de Triana nos muestra la vida bulliciosa del barrio de Triana en Sevilla hasta la vida de la señorial Madrid del S. XVIII.

En 1757, transcurridos ocho años, y ante las continuas quejas de los gitanos que se veían presos sin saber por qué ni por cuánto tiempo, el gobierno decidió no aceptar ninguna reclamación. En 1763 Carlos III perdona a los gitanos que estuvieran todavía en prisión por la redada de 1749, después de 14 años presos. Sin embargo, deberán esperar dos años más porque el gobierno con consigue decidir donde asentarlos. Así en 1765 Carlos III ordena que se libere definitivamente a los gitanos.

Hasta la ley de 1783 de Carlos III hay más de 250 normas contra los gitanos. Todas con el mismo propósito que vivan en un lugar fijo y que practiquen determinados oficios. La ley de 1783 de Carlos III busca la integración de los gitanos con medidas innovadoras.
Fuente: Blog Alcaraz Masáts
Considerada como la 1ª foto de gitanos andaluces fechada entre 1860-63
Exposición Vidas Gitanas.

La pragmática de Carlos III recogía varios principios de convivencia:
1.- Los gitanos son ciudadanos españoles.
2.- Debe dejarse de decir gitano, ya que todos los ciudadanos son iguales. Se sustituye la palabra "gitano" por "castellano nuevo".
3.- Los niños deben ir a la escuela.
4.- Los gitanos son libres de fijar su residencia.
5.- Los gitanos pueden emplearse o trabajar en cualquier actividad.
6.- Los gitanos tienen derecho a asilo y atención a sus enfermos.
7.- Los gremios que impidan la entrada o se opongan a la residencia de los gitanos serán penalizados.
8.- Se imponen penas a los que obstaculicen la integración de los gitanos.